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Los hijos de los miembros del "Nasjonal
Samling", el partido de Vidkun Quisling, han encontrado muchas
dificultades antes de poder encontrarse y organizarse. Si nuestros
padres lograron estar unidos durante los difíciles años
de la guerra y los todavía más pesados años
de la posguerra, nosotros - sus hijos - hemos debido huir de nuestro
medio social y hasta negarlo, con el resultado de que la mayoría
de los niños NS hoy no conocen a otros que a sus propios
hermanos.
En 1949, nuestros padres fundaron "Forbundet for nasjonal
oppreisning", (Unión para la rehabilitación
social), y un periódico semanal, "Folk og Land",
(Pueblo y Tierra). Se trataba de agrupar a los criminalizados
miembros del NS que, después de cumplir la condena se encontraban
diseminados por todo el país. En 1971 la Unión cambió
de nombre por el de INO : Instituto para la historia de la ocupación
de Noruega.
En 1988 un periodista buscó este instituto con el propósito
de entrevistar a unos niños NS. Diez niños fueron
escogidos por INO, y todos, con la excepción de Bente Blehr,
pidieron guardar su anonimato. Resultó imposible para otros
niños NS entrar en contacto con los entrevistados. Aún
hoy, nueve años después, conocemos sólo a
tres de los participantes. Las entrevistas se editaron juntas
bajo el título "Nacidos culpables".
En 1991 Eystein Eggen escribió, con su nombre verdadero,
un artículo titulado "La generación perdida"
en el influyente diario Aftenposten. Poco después nos encontramos
en mi apartamento de Oslo. Un primer grupo fue rapidamente establecido.
Eramos unos diez hermanos del destino que nos uníamos con
regularidad, a veces en privado, a veces en algún restaurante
tranquilo. Todos habíamos nacido entre 1942 y 1950. Necesitamos
mucho tiempo a presentarnos los unos a los otros, a contarnos
nuestras historias. Con cada nuevo que se presentaba, era necesario
repetirlo todo. Una pregunta obligatoria que nos hacíamos
era : ¿ "Quál es tu peor recuerdo como niño
NS" ?
Ampliar el grupo resultó difícil. Algunos llegaron
con una historia apasionante, para nunca reaparecer. Otros se
quedaban tranquilamente asentados, sin salir enteramente del escondrijo.
El contacto entre Eystein Eggen y yo se desarrolló con
períodos en los que nos llamabamos a diario; para hablar
del grupo, de nuestra situación, o de nuestro avance moral
y psicológico. Nuestras conversaciones giraban a menudo
en torno a los temas más fuertes : el conflicto generacional,
el holocausto, o nuestro sentimiento de culpabilidad.
Fue durante un paseo en el parque Frogner de Oslo, en la primavera
de 1993, cuando nos hicimos la pregunta siguiente :
"Un niño, ¿ puede nacer culpable ?"
La respuesta brotó automaticamente :
"No !"
Desde aquel momento cesaron nuestros esfuerzos de expiación.
Muy al contrario, lo que importaba era redescubrir nuestro sitio
normal dentro de la sociedad. A lo mejor, la guerra no nos concernía.
¿ Por qué no podíamos poner entre paréntesis
toda la vida tumultuosa de nuestros padres y establecer un puente
con nuestros abuelos ? La mayoría de estos nunca habían
sido miembros del partido NS, y por eso, podrían legitimar
nuestro justo lugar dentro de la cadena de las generaciones. Eramos
y somos noruegos por completo, digan lo que digan los anti-nazis
vengativos, y sintieramos lo que sintieramos nosotros.
La "revelación" que nos cayó como los
rayos del sol aquel día primaveral de 1993 en el parque,
puede parecer absurda por su simplicidad. Pero hay tantas cosas
absurdas en la vida de los niños NS... Importó formular
la pregunta.
El chico de Gimle
Eystein Eggen venía pensando en
escribir su autobiografía desde 1990. Gracias a nuestro
grupo, ensanchó su proyecto incluyéndonos a todos
nosotros niños NS en su historia. O para ser más
preciso, en la Historia de la cual habíamos desaparecido.
El libro apareció en 1993 con el título "Gutten
fra Gimle", ( El hijo de Gimle), - Gimle era el castillo
de los dioses en la mitología nórdica. Era también
el nombre de la residencia de Vidkun Quisling en la península
Bygdøy, en el fiordo de Oslo. Un edificio erigido sobre
una base de granito rústico, y culminado por una torre
impresionante de estilo romano. Unos setenta niños NS figuran
en el libro con su nombre verdadero.
Eystein Eggen es historiador y sociólogo, con las antiguas
fincas noruegas como especialización. En "Gutten fra
Gimle" se sirve de toda su erudición para explicar
el movimiento NS, a través del pensamiento y de los esfuerzos
de las familias propietarias de esas heredades medievales para
defender la tradición campesina noruega, en una época
en la que el Arbeiderpartiet, (el partido obrero), progresó
con sus sloganes de "¡ Viva la dictadura proletaria
!" y "¡ Extermina a la clase burguesa !".
El pretendido fascismo noruego, el movimiento NS, no es una ideología
diabólica importada del continente. El movimiento está
arraigado en la propia historia de nuestro país. Si un
diablo se ha entremetido, se trata de un diablo noruego, de un
trol.
El nacionalismo noruego se despertó en el siglo XIX,
sostenido por personajes románticos como el compositor
Eduardo Grieg y el escritor Bjørnstjerne Bjørnson.
El partido político Venstre, fundado en 1884, iba a canalizar
el ánimo nacional del siglo pasado, y se hizo rapidamente
el partido dominante. La política del Venstre condujo a
la separación de Suecia y a la independencia, en 1905.
Otto Blehr, el abuelo de Bente Blehr, era primer ministro en aquella
época. Tanto el abuelo de Eystein Eggen como el mío
eran "venstremenn", (partidarios del Venstre). Del Venstre
al NS había vías de comunicación a través
de las antiguas familias campesinas. Knut Hamsun apoyaba el NS
sin ser miembro. Lo hizo por su entusiasmo anterior por el Venstre.
Si bien el objeto principal de "Gutten fra Gimle"
es un conservadurismo de linaje, Eystein Eggen marca una línea
clara frente a la herencia nacional del "Venstre" donde
esta herencia se despegó de su fundamento local y se transformó
en un racismo pan-germánico general. Nosotros los niños
NS tenemos a menudo la impresión de que ha sido más
importante aniquilar las viejas familias que destruir el nazismo
como tal. Eggen subraya que había en su familia paterna,
fuera de un apoyo espectacular al NS basado en un romanticismo
nacional tradicional, también una tendencia más
racista, que por ejemplo condujo tanto el padre de Eggen como
un primo de su padre a sucederse como directores de la edición
noruega de "SS-Leitheft", la revista de la organización
que organizó el holocausto.
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![Nazi-noruegos[5]](http://farm3.static.flickr.com/2563/3722946359_1031a4f944_o.jpg) |
La historia de los niños NS no está apartada
de la honda historia de nuestro país. Reestablecer nuestra
pertenencia a la Historia era el motivo central de Eystein Eggen.
Varios capítulos de su libro son un análisis sociológico
de la familia Hov, que ha residido desde la Edad Media en la heredad
Hov, la primera en el valle Gauldalen . ("Hov" en noruego
significa un lugar de culto en la religión nórdica
pagana.) En 1945, treinta miembros de la familia fueron condenados
por apoyar el NS, entre ellos la propia madre de Eystein.
"Gutten fra Gimle" obtuvo multiples menciones en
los periódicos del país, en su mayor parte elogiosas.
Gracias al libro de Eggen varios de nosotros fuimos participantes
en debates de prensa, y poco a poco, el nuevo concepto "NS-barn"
("niño NS") fue aceptado y utilizado por los
distintos medios.
Abertura
El 17 de febrero de 1995 celebré
el libro de Eggen en el artículo "La conmemoración
y los niños de los vencidos" que tuvo una presentación
grande en el periódico Dagbladet. Cuatro días después
vino una respuesta intitulada "¡ Dad a los niños
NS excusas !". El autor era la hija de un profesor participante
en la recistencia, muerto en 1944.
El 8 de mayo de 1995, día del cincuentenario aniversario
del armisticio, tanto el rey Harald como el presidente del parlamento
(el Storting) lamentaron el trato que los niños NS sufrieron
en los años de la posguerra. El presidente leyó
lo siguiente frente a una sala llena :
"Y hoy vemos más claramente que había sufrimientos
a los dos lados del frente. Es también una de las razones
por las que no todos los noruegos comparten nuestra alegría
hoy día. Estoy aquí pensando en los que han sufrido
porque sus padres escogieron el lado malo durante la guerra y
en los que nacieron de un padre militar alemán. Cincuenta
años más tarde debemos también poder decir
que la justicia de la calle que durante los días de la
liberación fue ejecutada en contra de las denominadas "putas
de los alemanes", no cuenta entre los capítulos más
honorables de nuestra historia de posguerra."
La misma fecha del 8 de mayo de 1995, a la hora de mayor audiencia
del canal 3, tres de nuestro grupo participaron en un tele-documental
titulado "Los niños de los vencidos".
Tuvimos que ponernos la túnica de Neso y luchar contra
una sociedad que nos anulaba tanto de la historia como del cincuentenario.
Nuestro propósito llegó a ser el nuevo asunto
de la oficial conmemoración. Creamos una apertura.
Los niños de alemanes
Entre los destinos de guerra en Noruega
tenemos alrededor de 10 000 niños que chicas noruegas tuvieron
con soldados alemanes. En 1945 los niños fueron rechazados
como "niños de alemanes". Los médicos
oficiales los declararon, en un informe investigador del mismo
año, adscritos potenciales a una quinta columna a causa
de sus genes nazis. Desde el exterior, los niños han sido
maltratados debido al odio en tiempos de paz, desde el interior
han sentido la angustia de que el nazismo carcomiera sus almas.
Sin embargo, Per Löhr Meek acompañado de otros "niños
de alemanes" lograron en 1986 establecer la "Asociación
de Niños de Guerra en Noruega". Una pionera en el
trabajo de asistencia a estos niños ha sido mi prima lejana
Ragnhild Klüwer Führer, ella misma una denominada "fulana
de los alemanes". Viviendo en Berlín ha ayudado a
numerosos niños a encontrar a sus padres desconocidos.
En 1999 los "niños de alemanes" - se apodan
a si mismos ahora "niños de guerra" - carecen
de un base en la historia. La mayoría de ellos no desean
sólo una recompensa pecuniaria por daños y perjuicios,
lo que la "Asociación de Niños de Guerra en
Noruega" ha presentado como su asunto principal; quieren
una aceptación y una integración en nuestra sociedad,
para al fin ser liberados de su angustia. Sólo nuestras
familias germanófilas podrán dar a los niños
de guerra la tranquilidad que están buscando. Eystein Eggen
presenta en "Gutten fra Gimle" una descripción
profunda de los viejos vínculos culturales que unen Noruega
y Alemania. Más de cincuenta años después
de la guerra, nuestras familias ricas en tradiciones, en colaboración
con la Noruega socialmente consciente, deben saber dar a nuestros
"niños de alemanes" un hogar familiar verdadero.
Tensiones del fin del siglo
Al alba del tercer milenio, y más
de cincuenta años después de la gran guerra civil
europea, nosotros los niños NS, nos encontramos en el centro
de las fuerzas que de nuevo se oponen. Nuevemente hay tensiones
en nuestras sociedades. Un vacío apareció en el
seno de Europa cuando el mayor proyecto de nuestro siglo, la dictadura
del proletariado, fue echado a la basura. La contrarrevolución
se ve impulsada adelante en su camino, llevada hacia el éxito
por la necesidad histórica. De hecho, los blancos han conquistado
el siglo y están actualmente en confrontación con
los "rosas", puesto que los rojos ya no existen. Desde
un punto de vista militar, los blancos se han quedado sin enemigos.
Culturalmente, la lucha está entre tradicionalistas y "modernistas",
estos últimos llamados habitualmente liberales y socialdemócratas.
El conflicto generacional
En medio del torbellino de estas nuevas
fuerzas, los niños NS son presa inevitable de depresiones
profundas. La situación puede volverse suicida por causa
de haber vivido desde su infancia buscando su identidad desesperada
y caóticamente, dentro de una adversidad glacial . Nosotros,
los niños NS, deberíamos, sobre todo, esperar ayuda
y apoyo de nuestros padres. Pero en este punto, el conocido conflicto
generacional se está burlando de nosotros. Desde el principio
de los tiempos ha sido lógico y correcto que los hijos
se opusieran fuertemente a sus padres para así demostrar
que serían dignos de ocupar un día su posisión,
su poder y su autoridad. En cambio, la sana competencia parece
haber cedido el paso a un desprecio unilateral. Competencia presupone
diálogo. La gigantesca derrota de 1945 ha dado como resultado
una parálisis traumática en cuanto al juego generacional
de oposición y de sucesión.
Cuando en 1993, Eystein Eggen escribió la obra pionera
"Gutten fra Gimle", (primer libro sobre el destino de
un niño NS, escrito por uno de ellos), el autor no recibió
ni una sola llamada positiva de la generación de nuestros
padres. Ni uno de nosotros, los responsables del grupo "Foreningen
av norske NS-barn", (primera organización fundada
por los niños NS en Europa), hemos sido contactados por
INO o por otra instancia oficial de veteranos. Paradójicamente,
hemos encontrado maquinación en contra nosotros. Los miembros
del NS que siguen en vida han mostrado más interés
en los historiadores y los skinheads que en explicaciones históricas.
Para dejarlo bien claro : El medio noruego del NS se parece en
1998 mucho más al SS que al NS cuya memoria guardamos de
nuestra infancia. Los jóvenes soldados del Waffen-SS viven,
y los viejos heredados NS han fallecido.
En mayo de 1996, INO trató mediante su septuagenario
agente juvenil Sæter, (él que se ocupa de enseñar
a los jóvenes los momentos heróicos de la guerra),
de torpedear nuestra organización independiente, mediante
llamadas a los niños para una reunión en Arendal,
al sur de Oslo. El proyecto era organizar un grupo de descendientes
claramente leales a sus padres. Tres niños NS fueron formalmente
designados para realizarlo. Su papel era el de legitimar la reunión
como si esta hubiera sido hecha por los propios niños NS.
Tuvieron que utilizar la lista de direcciones de los miembros
de INO, porque no tenían más de otros niños.
Los padres octogenarios y nonagenarios se ocuparían de
distribuir a sus hijos, las correspondientes invitaciónes
a la reunión. El mensaje era evidente : Los niños
no se imaginarían que tenían algo que hacer o decir
fuera del poder y de la iniciativa de sus padres. Nos acercamos
al núcleo de una psicología de derrotados : Los
padres quieren ser niños. O bien quieren interiorizarse
en sus propios niños, animándoles desde dentro a
revivir su juventud heróica, o bien los ignoran. Los resistentes
son tratados con desprecio.
La guerra es un volcán creador de mitos que brotan como
la lava en cantidades amenazadoras. Los descendientes de los guerreros
no tienen ni contorno ni peso. Tampoco tienen fuerza para contrarrestar
a los guerreros "auténticos". Pero nosotros,
los niños NS, hemos luchado en una batalla que ha durado
cuarenta y cinco años más que la de nuestros padres.
Como todos saben, la guerra sólo duró cinco años.
Nosotros hemos luchado permanentemente contra la sociedad, contra
nuestros padres y contra nosotros mismos.
La reunión en Arendal el 11 de Septiembre de 1996 resultó
un fracaso total. Después de más de ocho meses de
preparativos, la generación de progenitores no logró
reunir a más que diez descendientes. Ninguno de los propios
hijos de los miembros de INO se presentó, pero en cambio,
tres de nuestro grupo independiente "Foreningen av norske
NS-barn" fueron a la reunión. Sin contar los tres
"organizadores" leales a nuestros padres, se presentaron
cuatro niños NS. ¡ Cuatro entre los 100.000 estimados
que hay en Noruega !
Algo profundamente natural está ocurriendo en la relación
entre los miembros del NS y sus hijos. Después de cincuenta
años, las fuerzas sanas generacionales resultan más
poderosas que los mitos guerreros. Las estrategias anormales de
dominación con tendencias de comportamiento psicopático,
se transforman en manías de viejecitos. Los ancianos podrán,
al fin, disfrutar de un retiro bien merecido. Una generación,
por fin adulta, de las viejas familias europeas se está
despertando y tomando consciencia de su papel.
La paz en la familia en el año 1998 no está,
sin embargo, completa. Muchos niños nazis, viviendo en
cualquier parte del mundo, han sido molestados por hermanos mayores
que transfieren su angustia a los menores. Tal generación
intermedia, nacida en los años treinta y con recuerdos
de la "gran época", trata ahora, en su turno,
de tutelar a nosotros "niños", igual que a nuestros
padres en el tiempo pasado. La generación intermedia ignora
nuestros esfuerzos para dar nombres a nuestras penas psíquicas.
Desean superar a sus padres en actividad heróica cuando
alzan su lanza contra el capitalismo mundial y el judaísmo.
La generación intermedia se ha aliado con unos jóvenes
antisemitas llenos de odio y están dirigiendo una revista
anacrónicamente nazi desde el antiguo pueblo Elverum al
norte de Oslo, un centro anteriormente tan orgulloso por su participación
en el NS. Su anhelo abrumador de salvar al mundo, basandose en
los mitos de la lejana segunda guerra mundial, engendra necesariamente
angustia.
En el Continente europeo el polvo de la Segunda Guerra mundial
sopla con aún más vehemencia que en Noruega. En
Alemania los veteranos de esa antigua guerra han logrado, en abril
1998, establecer una alianza con los skinheads. Gracias a su influencia
en los medios de comunicación por la fuerza del dinero,
el viejo Gerhard Frey ha podido movilizar a los frustrados jóvenes
en la búsqueda de su identidad para que lleven los estandartes
del pasado. Los niños NS alemanes resultan inexistentes
en este carnaval soldadesco. "El agujero negro" en la
historia de Alemania, la época hitleriana, de la que los
historiadores "humanistas" se sirven, está asumido
por los viejos nazis y transformado en un útero post-natal
donde pueden esconder a sus propios hijos. Y el carnaval puede
seguir adelante. El objetivo de la animación de los hijos
emprendida por los miembros del INO en Noruega, es establecer
un partido del tipo "Deutsche Volksunion" (el DVU) en
Alemania : política en forma de estandartes portados por
skinheads. Gracias a nuestra organización no han podido
realizar este proyecto aquí en Noruega. No logran controlar
a los hijos que después del despertar generacional exigen
una vida propia.
Fuerzas contrarias
La intransigencia en la lucha contra los
veteranos ha sido caracterizada por el hecho de que hemos tenido
pocos aliados. Cada vez que hemos sido entrevistados por los medios
de información, nos hemos dado cuenta de que para los periodistas,
representantes de la izquierda destartalada, patéticamente
implica que somos nosotros los que representamos el problema y
no los viejos nazis. Los marxistas se agarran a la esperanza de
una hegemonia espiritual continua después de la caída
del muro. Para ellos es muy cómodo continuar su marcha
titubeante sirviéndose de los hijos NS como muletas, porque
"los niños NS constituyen la peor amenaza contra la
democracia noruega hoy en día". Lo dice una persona
totalmente eclipsada - cierto intelectual izquierdista en Noruega.
Mientras recibimos los golpes de ese tipo de izquierdistas
moralizantes, aguantamos los de nuestros familiares más
cercanos. Un tío de Eystein Eggen, Arnljot Eggen, escribió
en 1996 un contra-libro a "El chico de Gimle", en el
cual la historia familial de los Eggen está totalmente
obscurecida. Eystein Eggen ha redactado un ensayo para iluminar
estas represiones miedosas de las verdades dentro de su familia.
El ensayo figura en nuestra página en noruego.
Además de estas pruebas tenemos a los historiadores,
poseidos por una pasión revisionista más o menos
importante, que de nuevo van a escribir sobre los acontecimientos
que pasaron en aquel tiempo cuando nuestros padres eran jóvenes.
Hemos tomado las precauciones en los estatutos de nuestra organización
excluyendo de las actividades a los académicos de historia
contemporánea.
La necesidad de transferir a los niños NS una propia
angustia por el nazismo, está presente en el sector de
la cultura. Durante los años anteriores a la salida de
"El chico de Gimle", la editorial de Eystein Eggen publicó
la obra principal de los viejos nazis noruegos : dos volúmenes
gruesos sobre Vidkun Quisling. Un rebaño entero de historiadores
revisionistas están desde hace décadas paciendo
en los pastos pobres de los perdedores. Una casta mediática
profesional se ha hecho interesante y atractiva presentando los
vieos puntos de vista de nuestros padres. Los historiadores han
sido un fiasco total. Han sido rechazados políticamente.
Son intrusos en nuestras familias. Vuelven a abrir viejas llagas
sin poder curarlas.
La resistencia fuerte en Noruega contra la EU es un reto. El
partido agrario noruego, Senterpartiet, predica un nacionalismo
que no está claramente separado del que el partido celebraba
cuando estaba asociado con el viejo NS, y se sostiene en las vigas
carcomidas del marxismo. Eystein Eggen se esforzó durante
veinte años en el partido agrario para llegar a una aleación
política entre el pasado y el presente, con los niños
NS como catalizador. El partido agrario aprovechó enormemente
de los esfuerzos de Eggen. Esto les dió el coraje de establecer
un gobierno sobre el asunto de la UE. Después de estar
al gobierno, el Senterpartiet discrimina vergonzosamente a Eggen
porque llama al pan pan y al vino vino. Eystein Eggen ha reaccionado
intensificando su empeño social y su voluntad para una
reconciliación general, y ha entrado en el Partido Laboral,
el partido que fusiló a Vidkun Quisling.
Satanismo
- en la literatura :
"Y es la vergüenza de Alemania,
la gran vergüenza de la generación de la guerra, y
se ha transmitido por medio de la herencia a los hijos y a los
nietos de la posguerra, y esta vergüenza van a llevar consigo
también en el siglo que viene y levantarla como un espejo
donde las muecas de la brutalidad y del nazismo sean precisas
y bien comprensibles."
- en la crítica literaria :
"Quizás las vulgaridades reaccionarias
y las horribles inocencias de Hamsun sea lo más cerca que
podamos llegar el núcleo fictivo del archinoruego, envuelto
por primitivo germanismo seudo-modernista y revolución
derechista vanguardista."
La Iglesia católica
Muchos niños NS vienen de un ambiente
social católico. Algunos de nosotros resultamos católicos
cuando nuestros padres se convertieron en los campos de prisioneros
después de 1945. Algo ha acontecido con la Iglesia católica
desde entoces. "Los niños NS no tienen problemas parecidos
a los de los inmigrantes", es la expresión corriente
de la parte del clérigo católico. Que nosotros somos
refugiados en nuestro propio país, conviene hoy a la Iglesia.
La Iglesia trata de esconder su amor anterior por la diversidad
de los pueblos en la tierra, su práctica anterior de un
catolicismo nacionalmente fundado. Su nueva maniobra políticamente
correcta conduce a algo tan absurdo que la Iglesia católica
internacional atiza los conflictos entre grupos nacionales y étnicos,
no sólo más allá de las fronteras, sino también
a través de los continentes. La antes tan orgullosa Iglesia
se está indignamente esforzando a parecer correcta frente
a los medios modernístico-internacionalistas occidentales.
La Iglesia se permite sin embargo de apoyar la liberación
del país católico Timor Oriental. ¿ No es
tiempo de que la Iglesia descubra que la bandera de los zares
está ondeando sobre el Imperio Soviético caduco
? ¿ No es tiempo de que descubra que la liberación
concierne a todos los pueblos, a los niños nazis y los
niños comunistas incluidos ? Es lógico que la Iglesia
católica no vea que nosotros tengamos problemas. Somos el problema de la Iglesia. La Iglesia católica está
transfiriendo su propia angustia por el nazismo a nosotros los
niños porque la Iglesia es demasiado cobarde para adaptar
su propio pasado nazi.
Una organización internacional, como la iglesia católica,
se basa por definición en las naciones. Una sociedad mundial
pluricultural debería basarse en las culturas. ¿
Es la intención que los Derchos Humanos, enfocando sobre
el individuo, disuelvan estas antiguas constucciones hermosas
y refinadas - de manera que obtengamos un océano terrestre
de individuos ? En el caso, ¿ qué política
lo ha decidido ? Y el derecho de pertenencia, ¿ quién
lo defiende ? Cuando los marxistas han perdido la lucha intelectual
del siglo, ¿ es necesario entonces que los cristianos pisen
en las huellas de los perdedores ?
Perspectivas para un mejor futuro
El horizontal eslogan de la revolución
francesa : "libertad, igualdad, fraternidad", siempre
en uso en nuestros países occidentales, a, por el resultado
trágico de los esfuerzos revolucionarios del siglo pasado,
adelantado indiferencia, frío, odio, entre millones de
europeos. La juventud europea, y los niños NS, necesitamos
una divisa bien más calurosa : "Fe, Amor y Anclaje".
En 2000 los niños NS sabemos que nuestra propia crisis
está profundamente unida con la crisis de valores a nivel
europeo. Concentrado en los derechos humanos, el antiracismo y
la democracia no puede así, sin más, ayudar a los
europeos a liberarse de los traumas de la gran guerra civil. Después
de la guerra, los perdedores han sido satanizados y reprimidos,
un proceso en el cual los perdedores mismos han participado. Una
democracia no soporta satanización y represión.
La existencia de los niños NS como tabú europeo
indica los límites de la democracia. Utopistas de izquierda
y niños NS reprimidos pertenecemos a las mismas familias.
Una reconciliación libera fuerzas civilizadoras. Fuerzas
irracionales raptan a Europa. Debemos tomar el toro por los cuernos.
La contrarrevolución llegará fatalmente a Noruega
como al resto de Europa después de más de cincuenta
años de banalizaciones socio-científicas y abstracciones
humanístico-universalistas. El proveedor principal de teorías
a los intelectuales occidentales - el imperio comunista - majestuosamente
se ha quebrado. La familiaridad con nuestra propia historia, el
respeto por la larga lucha de nuestros antepasados para desarrollar
ideales, estilo y buenas condiciones para los suyos, sin olvidar
un nuevo respeto por el equilibrio entre sociedad y naturaleza,
además del equilibrio entre todas las culturas y razas
humanas, son virtudes e ideales que darán a nuestra juventud
algo en qué creer y por qué luchar. Desde la revolución
de Octubre de 1917, el "modernismo" ha dividido a los
habitantes y ha roto las sociedades seculares de Occidente. El
conservadurismo auténtico y ancestral ha sido injustamente
menospreciado desde 1945. Nosotros los niños NS, sabemos
lo que es división, desarraigo cultural y ostracismo mental.
Esperamos mejores condiciones para los jóvenes, de cara
al tercer milenio.
El tradicionalismo y el conservadurismo europeos sólo
pueden ser salvados por una rebelión de los niños
NS contra el mismo tradicionalismo y el mismo conservadurismo.
Esta paradoja nos ha resultado siempre más clara, sobre
todo en nuestro encuentro fecundo con el tradicionalismo judío.
"Foreningen av norske NS-barn" tiene hoy contacto
con unos 200 niños NS. Las personas siguientes forman el
núcleo de nuestro grupo :
Bente Blehr, Asker
Terje Olav Rød, Oslo
Eystein Eggen, Oslo
Ole Wilhelm Klüwer, Oslo |